Los orígenes de una pasión por el automóvil

Desde finales de los años 40 y durante dos décadas, Juan Riu introdujo en Colombia marcas británicas de automóviles deportivos, como importador exclusivo.

La pasión por los automóviles rara vez nace de la nada. A veces se hereda como un lenguaje silencioso, transmitido de generación en generación. En Orleans Cars, esa herencia tiene nombre propio: Juan Riu Ochoa.


Nacido en Barcelona el 25 de septiembre de 1901, ingeniero de formación y espíritu inquieto, Juan Riu perteneció a una generación marcada por la velocidad, el progreso y los grandes acontecimientos del siglo XX. Ya en los años veinte y treinta, cuando el automovilismo era todavía una aventura reservada a pioneros y temerarios, participó en las primeras competiciones disputadas en el legendario Autódromo Terramar, compitiendo en la categoría de autociclos y voiturettes. Allí, en uno de los circuitos más antiguos de Europa, comenzó una relación con el automóvil entendida no solo como máquina, sino como desafío técnico y vital.

Juan Riu, organizador de la comperición “Circuito Central Colombiano” de 1952, entregando el trofeo al ganador, el “Ganso” Garzón. Fuente: Libro 60º Aniversario Club Los Tortugas. Orleans Classic Cars
Juan Riu, organizador de la comperición “Circuito Central Colombiano” de 1952, entregando el trofeo al ganador, el “Ganso” Garzón. Fuente: Libro 60º Aniversario Club Los Tortugas.


La Guerra Civil Española truncó aquella etapa y lo empujó al exilio. Como tantos otros republicanos, su destino fue incierto y peligroso. En 1940 combatió en la Batalla de Narvik, en Noruega, donde resultó herido y fue hospitalizado en Edimburgo. Ese episodio marcaría un giro decisivo en su vida: tras recuperarse, fue reclutado por los Servicios Secretos Británicos, entrando al servicio de Su Majestad en plena Segunda Guerra Mundial.


Desde Escocia fundó la British Mexican Trading Co. Ltd., una empresa concebida como fachada para actividades de inteligencia, mientras que en 1941 obtuvo un pasaporte diplomático expedido en México por el Gobierno de la República Española en el exilio. Política, espionaje y discreción se entrelazaban con la misma naturalidad con la que, años antes, había enlazado curvas en Terramar.


Terminada la guerra, el automóvil volvió a ocupar un lugar central en su vida. En 1950 tomó la salida en la primera edición de la mítica Carrera Panamericana, una de las pruebas más duras y peligrosas jamás disputadas, al volante de un Mercury con el dorsal 104. Finalizar en la posición 37 fue, dadas las circunstancias y la elevada tasa de abandonos, un auténtico logro.

Juan Riu corria en Colombia con vehiculos de las marcas que él representaba e importaba. El Standard Eight en 1949 o el MG TD en 1959 son dos ejemplos. Orleans Classic Cars
Juan Riu corria en Colombia con vehiculos de las marcas que él representaba e importaba. El Standard Eight en 1949 o el MG TD en 1959 son dos ejemplos.


Su legado automovilístico se consolidó definitivamente en América Latina. En 1954 fundó en Bogotá el Club Los Tortugas, hoy el club de automovilismo más importante de Colombia. Fue también pionero en la introducción de deportivos europeos en el país, como el MG TC, y en 1955 volvió a competir, esta vez con un Triumph TR2, dejando huella en las primeras páginas del automovilismo colombiano.


La vida de Juan Riu Ochoa reúne ingeniería, exilio, guerra, inteligencia y automóviles, una combinación poco común y poderosa que refleja la complejidad del siglo XX. Su papel como excombatiente en Narvik y miembro de la inteligencia británica está documentado por el historiador Daniel Arasa en el libro Els catalans de Churchill, lo que aporta confirmación histórica a una historia que de otro modo podría parecer improbable.

Este fue el primer MG TD importado por Juan Riu a Colombia en 1949, fruto de su acuerdo con MG Car Company. Fuente: 60º Aniversario Club Los Tortugas. Orleans classic cars
Este fue el primer MG TD importado por Juan Riu a Colombia en 1949, fruto de su acuerdo con MG Car Company. Fuente: 60º Aniversario Club Los Tortugas


Este legado es más que una historia familiar. Es la base de una manera de entender el automóvil como patrimonio cultural, como arte mecánico y como testigo del tiempo. En Orleans Cars, cada coche clásico es un homenaje a ese espíritu. Porque antes de coleccionar, restaurar o comerciar con automóviles, hubo una pasión heredada, vivida y transmitida.

La revista “Estadio”, fundamental en el desarrollo de la prensa deportiva de Colombia, dedicó en 1949 una portada a Juan Riu, apodado “la Pulga” por correr con pequeños coches británicos.
La revista “Estadio”, fundamental en el desarrollo de la prensa deportiva de Colombia, dedicó en 1949 una portada a Juan Riu, apodado “la Pulga” por correr con pequeños coches británicos.

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